lunes, 29 de junio de 2015

La Caída de la Calma


Uno a uno mis soportes fueron cayendo.
Los mecanismos que había establecido para mantenerme estable durante el periodo "sin" fueron faltando, fallando o resultando ineficientes. Esta costumbre mía de siempre buscar algún responsable distinto a mí puede ser perjudicial. Culpar a otros me desvía de las verdaderas varias de mi fracaso en conservar la calma: "hoy no pude verlos porque ellos no me avisaron", "hoy no pude relajarme, porque ella estaba mirando", "hoy no pude meditar porque tuve que levantarme temprano y tenia sueño", etc. Tal vez ellos no avisaran, pero yo no pregunté que pasó ni me anuncié con mucha antelación. Tal vez no pude relajarme porque estaba pensando en otra cosa, esforzándome por eso y no en mantener la calma, que ella esté mirando seguramente no fue el motivo real. Tal vez tenia ganas de dormir y subestimé la necesidad de meditar, para respaldar mi flojera.
En fin, mi estabilidad se rompió y arruiné el momento "con", tan esperado y corto. Pediría disculpas, pero no me perdonaría. Soy muy quisquillosa con esas cosas.




26 de junio del 2015